Fotografías que cuentan historias.

La magia de una fotografía reside, la mayoría de las veces, en la historia que cuenta.

¿Cómo las fotos cuentan historias?

Creíamos que para contar historias había que hacerse escritor, novelista o cuentacuentos. Pero nada más lejos de la verdad. ¿Has oído alguna vez ese famoso dicho de que “una imagen vale más que mil palabras”? Es porque las imagenes hablan. Cuentan historias.
Esta frase no se aplica únicamente a la foto informativa, la típica foto periodística que cuenta un suceso. La frase es válida también (y sobretodo) cuando se trata de fotos que transmiten una historia, sentimiento, emoción o reflexión.

Echa la vista atrás y piensa en todas esas fotos que alguna vez te cautivaron. Todas transmitían algo, contaban una historia. La historia no estaba escrita, no era explícita, sino que iba implícita en la foto, de manera subliminal. Un mensaje sutil que tu cerebro recibe, procesa y archiva sin que te des cuenta si quiera.

Cada fotografía cuenta una historia, una historia que son muchas. A veces se trata de una historia que tenemos que construir nosotros. En otras nos llega un fragmento de la realidad capturado en un instante. Pero en ocasiones la historia contada va más allá de la escena que el fotógrafo a capturado y se entrelaza con la historia de la propia fotografía.

¿Y…. las fotos de tu vivienda en venta…. qué historia cuentan?

Cuando hablamos de contar una historia, nos referimos a crear un ambiente para nuestra vivienda que transporte inmediatamente a nuestros clientes a una situación concreta. La imagen debe trasladarles al momento en el que entraran a vivir en cualquiera de la estancias del inmueble a presentar.

 La fotografía inmobiliaria tiene que cumplir unas cualidades para conseguir captar la atención de los compradores.

Antes de comenzar la sesión fotográfica, dedica un poco de tiempo a dejar el espacio limpio, despejado y ordenado. Organiza los muebles y accesorios- que nunca sean demasiados- de manera que te ayuden a contar la historia del espacio que quieras contar.

CAPTURA TODO EL ESPACIO

Para ello utiliza un objetivo gran angular. Estos captan más de la escena en un único disparo y hacen parecer las habitaciones más grandes y espaciosas aunque hay que tener cuidado, ya que un gran angular puede presentar las imágenes distorsionadas. Es lo que se conoce como el efecto pecera y para minimizarlo,  asegúrate de no estar demasiado cerca de ningún mueble u objeto.

LUZ NATURAL

Abre las persianas, descorre las cortinas y estores y deja que entre la mayor cantidad de luz natural posible en la habitación. De esta manera conseguirás que los colores se mantengan lo más fieles a la realidad posible. Observa la luz ambiente en diferentes momentos del día y elige el momento en que creas que cuentas con la mejor iluminación natural.

Uno de los errores más comunes es fotografiar el espacio iluminado exclusivamente por luz artificial. Un gran error ya que no solo conseguirás imágenes más oscuras, sino que toda la imagen tenga un feo y desagradable tinte amarillo.

En algunos casos, a pesar de tener suficiente entrada de luz natural, puede ser interesante encender alguna luz para dar mayor calidez al espacio. Por ejemplo, este dormitorio se ve más real y acogedor con la lámpara de sobremesa encendida.

Evita en lo posible el uso del flash. Si hay poca luz es preferible que te ayudes de un trípode para poder aumentar los tiempos de exposición o que la edites digitalmente. Si no tienes más remedio que usarlo, intenta que no sea un fogonazo directo sino que salga rebotado para ablandar la luz todo lo que puedas.

IMÁGENES CLARAS Y NÍTIDAS

Si tu cámara te permite ajustar la apertura del diafragma, lo mejor es utilizar una apertura pequeña. De esta manera conseguirás aumentar la profundidad de campo, con la mayor parte de la escena enfocada y que se vean con precisión todos los detalles del espacio.  La elección de la apertura a emplear no es una decisión trivial pues dependerá también de otros factores como la iluminación de la que dispongas para que las imágenes estén correctamente expuestas.

ATENCIÓN A LOS REFLEJOS

Captura la imagen de espejos y superficies reflejantes en un ángulo tal que evites la aparición de intrusos en tus instantáneas. Pero en ningún momento los evites, pues podrás utilizarlos en tu beneficio para dotar de más interés a tu foto mostrando otros detalles del espacio a través del reflejo de la luz.

INTERRELACIÓN DE ESPACIOS

Para que nuestra audiencia entienda como fluye el movimiento en la vivienda, lo ideal es poder mostrar en una misma foto como interrelacionan unos espacios con otros. El gran angular es una opción, pero también se puede colocar la cámara en diagonal para que puedas capturar más de un espacio en la misma.

POR ÚLTIMO, CUIDA LA PUESTA EN ESCENA

Todas las fotos mejoran con una cuidada escenografía. No es necesario que añadas elementos nuevos a la escena sino que quites aquellas cosas que resulten innecesarias en la composición. Nada debe parecer falso o forzado para que el espacio se sienta los más real y vivido posible

Como remate final, prepara un bonito recipiente con fruta, un jarrón con unas flores recién cortadas o un grupo de libros apilados en alguna esquina que te ayude a darle más vida y color a la escena.

 

 

 

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